Ahorro · 5 min de lectura

Alcancía, hucha, chanchito: ¿por qué ahorramos en cerdos?

El origen del cerdito-ahorrador tiene una explicación popular muy repetida y un matiz que conviene contar.

Artículo de carácter histórico y educativo. No constituye asesoramiento financiero.

Origen del tema

En español decimos alcancía, hucha o, en Uruguay y la región, «chanchito». En muchos idiomas el ahorrador es un cerdo (piggy bank en inglés). Las alcancías, en cambio, existen desde la Antigüedad con otras formas: vasijas de barro con una ranura.

Contexto histórico

La explicación popular más repetida dice que en la Inglaterra medieval se guardaba el dinero en recipientes de una arcilla llamada pygg, y que con el tiempo la palabra se confundió con pig (cerdo), de donde vendrían las alcancías con forma de cerdito.

¿Sabías que…?

Esa etimología es muy citada pero no todos los especialistas la consideran concluyente, y la fecha exacta en que aparecen los cerditos es incierta. Lo seguro: la alcancía de barro, que hay que romper para sacar el dinero, enseñaba una lección que todavía vale: ahorrar significa postergar el gasto.

Para llevar a casa o al aula

Dejá que el niño decore su alcancía y escriba en ella una meta («bicicleta», «regalo para mamá»). Un ahorro con nombre es más fácil de sostener.

Fuentes consultadas

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